
El aumento de delitos cometidos por sujetos vestidos como policías ha puesto en el centro del debate a los establecimientos que comercializan uniformes policiales, incluso en Internet. La existencia de estos comercios responde, según los propios agentes, a una demanda insatisfecha dentro de la institución. La Policía Nacional no provee uniformes completos a todo su personal, lo que obliga a muchos servidores a adquirir las prendas por cuenta propia. Esta necesidad explica que, desde hace más de una década, dos tiendas ubicadas en la parte posterior del Cuartel Modelo de Guayaquil reciban a diario a gendarmes en busca de camisetas, camisas, gorras, cinturones y otros implementos del uniforme operativo.
“Se vende con las credenciales o la cédula. Llevan una prendita o dos prenditas”, señaló el propietario de uno de los almacenes. Durante el recorrido que hizo Ecuavisa, varios uniformados accedieron a conversar, aunque por temor a represalias prefirieron no dar entrevistas en cámara. Ellos detallaron cuánto deben invertir para completar un uniforme operativo casi completo: Botas: 100 dólares Pantalón táctico: 45 dólares Camisa kaki: 30 dólares Cinto: 15 dólares Gorra: 8 dólares Camiseta: 6 dólares Insignias:
3 dólares El gasto total asciende a 207 dólares. A este monto se suma la compra de cascos y del traje especial utilizado en ceremonias de ascenso, que también deben ser adquiridos por los agentes. Aunque los representantes de estos dos establecimientos aseguran operar dentro del marco legal, existen otros negocios que funcionan de manera irregular, algunos incluso mediante redes sociales, sin ningún tipo de control. El foco de las autoridades se concentra ahora en estos últimos, ante el incremento de delitos cometidos por bandas que utilizan indumentaria similar a la de las fuerzas del orden.



