¿PARA CUÁNDO LOS GDE?

La realidad es conocida. No hace falta de diagnóstico. Basta con pasearse una hora en cualquiera de los hospitales de la red pública del país para conversar con los pacientes y conocer, de primera mano, una verdadera radiografía del sistema de salud: falta de medicinas y de doctores especialistas, agendamiento de citas para dentro de tres o cuatro meses, escasez de insumos médicos, mafias que se llevan en peso los contratos que nunca cumplen. Y en medio de todo esto, el paciente que pierde la vitalidad y sucumbe ante esas mafias con tal de sentirse mejor. Los grupos de delincuencia organizada (GDO) en el sector salud, que mejor deberían llamarlos grupos de delincuencia de élite (GDE) deben ser combatidos de la misma manera y con el mismo ímpetu con el que se pelea en las calles. ¿Cuántos de los cabecillas de estos GDE han sido detenidos? ¿Qué se espera para ir tras los delincuentes de cuello blanco que tienen secuestrada a la salud? Mueren muchos en las calles cada día víctimas del estado de violencia, y otros muchos también mueren por la falta de medicinas o esperando una cita médica, por la ineptitud de funcionarios públicos, incapaces o cobardes de encarar a este nivel de delincuencia tan peligrosa como la que infunde miedo con las armas y las bombas.

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