Se desconoce la cifra exacta de empresas que pueden autoabastecerse de energía. Banca financia empresas que buscan proveerse de electricidad.
A pocas semanas del estiaje, el sector empresarial ecuatoriano presenta un panorama desigual en cuanto a autogeneración eléctrica. Mientras las principales industrias prefieren no revelar detalles sobre sus sistemas, otros sectores, como el comercial, muestran sus avances en autogeneración.
El Centro Comercial Iñaquito (CCI), en Quito, ejemplifica esta transición. Daniela Almeida, gerente de producto, cuenta que el centro comercial está preparado para el estiaje y cuenta con generadores a diésel “capaces de abastecer el 100 % de las áreas”, garantizando su continuidad operativa durante cortes eléctricos. Además, han renovado sus equipos con “generadores más modernos y eficientes” y realizan “mantenimientos preventivos”.
Paralelamente, el CCI tiene operativa la primera fase de su proyecto fotovoltaico con “más de 700 paneles solares” y se expande hacia el “100 % de cobertura de las áreas comunales”- aunque no son utilizados en cortes eléctricos.
El Decreto Ejecutivo 32, firmado en junio pasado, establece que las empresas conectadas a redes de alto voltaje tienen 18 meses para implementar sistemas de autogeneración. El documento faculta al operador del sistema eléctrico a desconectar estas empresas durante períodos de déficit energético.
Según el decreto, “los clientes de tarifa de alto voltaje deberán contar con sistemas de generación para abastecer su propia demanda”, incluyendo principalmente empresas de siderurgia, cemento, minería, alimentos y bebidas, químicos y logística.