DEBILIDAD ELÉCTRICA

Los cortes de energía, que tanto inquietan a los ecuatorianos y que se reportan a diario en diversos sectores, no siempre obedecen a la falta de generación debido al estiaje. La realidad es más incómoda: las redes de transmisión y distribución no cuentan con capacidad suficiente, su mantenimientos es insuficiente y la creciente demanda anual las lleva al límite, lo que provoca colapsos en ciertos sitios. Es así como se explica que pese a que un país asegure tener suficiente generación no pueda garantizar un suministro estable en todos los sectores. Al igual que las hidroeléctricas, termoeléctricas o barcazas requieren mantenimiento para sostener su capacidad instalada, lo mismo ocurre con las líneas de transmisión y distribución, indispensables para que la energía llegue a hogares, industrias y comercios. Resulta contradictorio que se construyan obras millonarias de generación mientras la columna vertebral del sistema eléctrico se debilita por descuido y falta de planificación. La electricidad, tal como un vehículo necesita vías en buen estado, depende de redes robustas. Pero la infraestructura eléctrica nacional arrastra obsolescencia y deterioro, así como falta de capacidad. Si las redes actuales ya no soportan el aumento de la demanda, debería

MÁS NOTICIAS

ARTICULO Dr. Juan Carlos Cassinelli Cali
OPINIÓN

AGROTURISMO EN EL ECUADOR

Por motivos de índole personal, tuve la oportunidad en las últimas semanas de visitar algunas ciudades de Italia y España. Como consecuencia de ello, analicé determinados temas que podrían trasladarse con facilidad al Ecuador.
Obviamente, todo dependerá de la

Leer más »
EDITORIAL

DENUNCIADOS PERO INTOCABLES

Por la sola sospecha de corrupción, en otros países, los funcionarios públicos dan un paso al costado. En Ecuador, mientras más manchado está el funcionario, más respaldo político recibe, siempre que cuente con la bendición de quien ejercer el poder.<br

Leer más »
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore