LA UNIVERSIDAD Y LOS DEBATES NACIONALES

La Universidad es un espacio que debe ser vivo, amplio e íntegro. Su peso es mayor en coyunturas donde el país merece que, especialmente los jóvenes, reflexionen sobre la realidad nacional y generen propuestas de cambio. Ciertas instituciones, como las que forman a estudiantes de posgrado, tienen una responsabilidad aún mayor, porque entre sus alumnos hay profesionales que trabajan en el sector público o privado y pueden iniciar cambios desde sus propios puestos de trabajo luego de que profundizan sus conocimientos. Se debe aprovechar el ímpetu de la juventud para dar las ideas que lleven a la transformación. La Universidad debe recuperar su voz sobre los grandes debates del país, en un momento clave: Ecuador tiene a un joven Presidente que hoy domina (casi) todos los poderes del Estado. Los jóvenes pueden conectarse mejor con uno de sus pares, pragmático y que habla con sus mismos códigos. La Universidad debe ayudar a interpretar la política, la economía y la sociedad actual, fomentando la libertad y el respeto a la ley y los derechos humanos. En los últimos años ha crecido un silencio que responde a varias trabas. Una, es la intromisión de los políticos que preferían estudiantes obedientes sobre críticos y pensadores de ideas para mejorar el país. Otra es la Ley Orgánica de Educación Superior, que responde a una realidad de hace más de 15 años sin haberse actualizado. Hay más. Es urgente que la Universidad pierda el miedo a debatir y proponer, y sus estudiantes, a hacerse cargo del país que también es suyo.

MÁS NOTICIAS

ARTICULO Dr. Juan Carlos Cassinelli Cali
OPINIÓN

AGROTURISMO EN EL ECUADOR

Por motivos de índole personal, tuve la oportunidad en las últimas semanas de visitar algunas ciudades de Italia y España. Como consecuencia de ello, analicé determinados temas que podrían trasladarse con facilidad al Ecuador.
Obviamente, todo dependerá de la

Leer más »
EDITORIAL

DENUNCIADOS PERO INTOCABLES

Por la sola sospecha de corrupción, en otros países, los funcionarios públicos dan un paso al costado. En Ecuador, mientras más manchado está el funcionario, más respaldo político recibe, siempre que cuente con la bendición de quien ejercer el poder.<br

Leer más »
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore