
El ejército israelí lanzó este domingo una andanada de bombardeos contra Hezbolá en Líbano que dejaron más de 100 muertos, dos días después de haber asesinado al líder del movimiento islamista libanés, Hasán Nasralá, junto con decenas de otros miembros del grupo en otro ataque.
En otro frente, Israel dijo que golpeó objetivos de los rebeldes hutíes en el oeste de Yemen, después de que estos insurgentes proiraníes reivindicaron el lanzamiento de un misil contra el aeropuerto de Tel Aviv. Estos bombardeos provocaron cuatro muertos, según medios de los rebeldes yemenitas. Manteniendo la presión militar contra Hezbolá, una formación chiita proiraní, el ejército israelí indicó que golpeó 120 objetivos en Líbano.
Corresponsales de la AFP escucharon una fuerte explosión y vieron columnas de humo sobre los suburbios del sur de Beirut, bastión de Hezbolá, donde el viernes falleció Nasralá en un bombardeo israelí que arrasó edificios enteros. El cuerpo del líder del movimiento libanés “fue encontrado el sábado y fue envuelto en un sudario”, indicó una fuente cercana a la organización, precisando que todavía no se fijó la fecha del funeral.



