
ENTRE DRONES Y LADRONES
Detonar un dron en el techo de una cárcel, destruyendo buena parte de su estructura, nos dice del despropósito al uso y alcances de la violencia. Lo mismo que incursionar en iniciativas privadas para facilitar envíos vía dron, sin ninguna regulación, congestionarán buena parte de nuestro cielo inmediato, ya enredado entre cables para todo servicio.












