
NADIE SE HACE CARGO DE SUS ACTOS
Cuando funcionarios públicos y políticos no asumen responsabilidades por sus actos, los mandantes pierden confianza Que funcionarios públicos y políticos asuman responsabilidades por sus actos es un pilar fundamental sobre el que se asientan el buen gobierno y la ética del servicio público. Cuando estos no lo hacen así, ni admiten sus errores, el ejercicio de la función pública se deteriora y los mandantes pierden la confianza, en ellos y en todo el sistema democrático.












