
ADIÓS A UN ESTADO INFLADO Y PIPÓN
La cifra preocupa y debería generar el rechazo contra los gobiernos de turno, por la incapacidad de desinflar a un Estado que años atrás fue absurdamente ‘engordado’ porque se creyó que este debía ser el motor que mueva la economía. El Gobierno actual aún está a tiempo de corregirlo.












