
UN ‘IMPUESTO’ ILEGAL A LA PRODUCTIVIDAD
La crisis energética, que tuvo un efecto masivo y directo en los hogares, logró en los últimos meses dejar en segundo plano la lucha contra la inseguridad, que de forma silente ha fortalecido sus bases con la extorsión o las llamadas ‘vacunas’, que no son otras cosas que un ‘impuesto’ ilegal no declarado que, con
nulo control, cada vez ganan terreno.












