
¿JUSTICIA SELECTIVA?
Que un legislador haya salido de compras, por montos que ascienden a casi ochenta veces los USD 33.000 que declaró como patrimonio recién en mayo de este año a la Contraloría General del Estado no es cuestión baladí ni que pueda quedar tapada en la amnesia colectiva por un nuevo escándalo. El clamoroso silencio del involucrado bien puede entenderse como una táctica defensiva para no autoinculparse.












