
EL DEBATE, EN AGONÍA
Una dosis de poder sumada al micrófono libre de las redes sociales nunca arroja un buen resultado. Uno de los más recientes casos de este coctel peligroso para el debate público fue el protagonizado por la ministra del Ambiente y el alcalde de Guayaquil. Llevar una discusión técnica sobre el estado del agua potable de la ciudad al campo del insulto público es reprochable en todos los sentidos.












