
DENUNCIADOS PERO INTOCABLES
Por la sola sospecha de corrupción, en otros países, los funcionarios públicos dan un paso al costado. En Ecuador, mientras más manchado está el funcionario, más respaldo político recibe, siempre que cuente con la bendición de quien ejercer el poder.
En lugar de ser separado o tener la dignidad de renunciar, se lo nombra, por ejemplo, presidente del Comité de Operaciones de Emergencia.












