El papa León XIV prometió este lunes en Madrid transformar la Iglesia en un «lugar seguro» para víctimas de abusos sexuales, tras reunirse casi una hora con seis afectados en la Nunciatura Apostólica.

El Vaticano informó que el pontífice se comprometió a usar sus propuestas para «nuevos esfuerzos» que garanticen consuelo y sanación. Horas antes, ante obispos españoles, calificó los abusos de «plaga» y pidió escucha, verdad, justicia y reparación. El encuentro generó polémica: varias asociaciones de víctimas, no invitadas, protestaron fuera. El portavoz de Infancia Robada lamentó una «oportunidad de oro perdida».
Un informe de 2023 del Defensor del Pueblo estima que más de 200.000 menores pudieron sufrir agresiones de religiosos desde 1940. En su discurso ante el Congreso, el papa abogó por una respuesta internacional coordinada ante la crisis migratoria y defendió la vida «desde su concepción», en contraste con las leyes de aborto y eutanasia del gobierno de Sánchez.



